Hace unas décadas, mientras los fotógrafos y reporteros gráficos viajaban por todo el mundo cargando equipos pesadísimos de medio formato, alguien tuvo la idea de sacrificar algo de calidad final de la foto, por la versatilidad, poco peso y tamaño, aparte de otras muchas ventajas del 35mm (como llevar carretes de 36 exposiciones en poco espacio y con más capacidad de fotos que las placas y respaldos).
Para revistas y prensa en general, la calidad del 35mm estaba más que sobrada, a pesar de las ópticas de la época, de muy inferior nivel a las del medio formato, la calidad perdía mucho pero se podía seguir mostrando el mundo con la suficiente.
A dia de hoy está surgiendo con una fuerza asombrosa la proliferación del mercado CSC o EVIL, cámaras con sensor Full Frame, APS-C o algo más pequeño pero de mucho más nivel que una compacta, al nivel de una réflex incluso. Si estas cámara incorporan procesadores de imagen de la calidad de las réflex y opciones internas y ópticas del mismo nivel también... solo que en un tamaño y peso mucho más reducido... tenemos una nueva revolución a punto de empezar.


